El secreto de las pompas de jabón

El secreto de las pompas de jabón

Las burbujas de jabón son un divertimento muy antiguo en el que se mezclan la pasión por la ciencia, la fascinación con la magia y la poesía. A todos, grandes y pequeños, nos hipnotiza ver esas formas redondeadas y efímeras elevarse flotando empujadas por el aire.

Son muchos los que nos preguntan cual es nuestra fórmula para hacer burbujas gigantes en animaciones: nos cuentan que cuando compran un pompero les viene el líquido para hacer burbujas pero que luego, cuando ese líquido se acaba, no hay manera de volver a conseguirlo por mucho que mezclen jabón y agua en distintas medidas. Nos guardaremos la fórmula que nosotros utilizamos ya que es fruto de muchos años de ensayo-error y tiene algunos ingredientes que no son sencillos de encontrar. Nuestro objetivo con este texto es exponer un modo sencillo de preparar liquido para burbujas con materiales al alcance de cualquiera.

Primero reflexionemos un poco sobre el principio científico que actúa para que se formen burbujas de jabón. Someramente explicaremos que una burbuja es una película muy fina de agua rodeada por moléculas de jabón, que tienen cabezas hidrófobas (repelen el agua) e hidrófilas (les gusta el agua). La burbuja durará mientras la consistencia de estas partículas no sea rota por un factor externo (sea el viento fuerte, una pared, el suelo o una mano) y mientras la fina capa de agua encerrada entre las moléculas de jabón no se evapore. Todos hemos comprobado en casa que con agua y jabón tenemos lo suficiente para hacer burbujas (salen hasta cuando estamos fregando) pero no son ni muy grandes ni muy duraderas… y lo que nos encanta es que las burbujas sean grandes y tarden tiempo en romperse.

Tenemos el agua y el jabón, pero necesitamos añadir algo más más a nuestra fórmula para que ésta resulte verdaderamente resistente: este tercer factor (en el que casi nadie piensa cuando el líquido para hacer burbujas se ha terminado) ha de ser un elemento que dé consistencia a la mezcla y consiga que el agua atrapada dentro de la burbuja sea más estable y no se evapore con tanta facilidad. Se pueden utilizar muchos “ingredientes” para cumplir esta función el más técnico sería la glicerina, pero también valdría alguna gelatina natural. En nuestra fórmula, para cumplir esta función utilizaremos gomina (si… ¡gomina para pelo normal!) intentaremos que la gomina seleccionada sea extra-fuerte.

Por tanto si queréis pasar una tarde divertida en el parque, o simplemente queréis rellenar ese pompero que comprasteis y no habéis podido volver a utilizar nunca (esta fórmula es operativa tanto para burbujas gigantes como pequeñas) os diremos lo que tenéis que hacer.

Paso número uno. La compra:

Es probable que tengáis por casa Fairy concentrado. Si no tenéis deberías comprarlo ya que, en este caso, la marca es importante. Es el único lo suficientemente concentrado para funcionar con las medidas que os vamos a indicar.

Tenéis que comprar un par de garrafas de agua destilada, Se vende en cualquier supermercado o droguería. Este tipo de agua se usa para coches o planchas y no os resultará difícil de encontrar. No comprar agua desionizada que, aunque parezca lo mismo, no es la que nos sirve.

Gomina. Aquí la marca no importa, cualquier gomina que indique que es extra fuerte servirá para lo que queremos. Hemos probado las gominas más caras y las más baratas y todas han dado el mismo resultado.

Con esto tenemos todo lo necesario para ir a casa y crear nuestro líquido para burbujas.

Paso número dos. Preparación:

Preparad un recipiente que esté bien limpio y seco. Es importante la limpieza para hacer la mezcla. El tamaño del recipiente dependerá de cuanto líquido queráis hacer, pero aconsejamos empezar por poco.

Calentar el agua destilada ligeramente en una olla. No debe llegar a ebullición: calentamos el agua sencillamente para facilitar la mezcla de los ingredientes. Lo primero que añadiremos será la gomina y mezclaremos lentamente removiendo en círculos con una cuchara de metal. Es importante que no se formen burbujas ni espuma cuando removamos. Alguna se formará seguro… pero cuanto menos mejor (por eso añadimos el jabón al final).

No os desesperéis en este proceso ya que la gomina acostumbra a tardar en diluir: cuando añadimos el jabón resulta más fácil. Por tanto cuando tenemos la gomina diluida en el agua destilada añadimos el jabón concentrado y seguimos moviendo con la cuchara. Ahora hay que tener aún mas cuidado con que no se formen burbujas.

Una vez que está todo bien mezcladito es aconsejable dejar reposar la mezcla durante 24 horas con cuidado de que no entren impurezas. Aunque si queréis probar como ha quedado, con esperar un par de horas podéis hacer una primera pompa. Saldrán más grandes dentro de unas horas pero os sorprenderéis al ver lo bien que funciona una fórmula tan sencilla.

Paso número tres. Medidas:

Vamos a indicar las medidas en partes. Por tanto podéis coger cualquier medida que deseéis, con que respetéis los porcentajes saldrá bien!

9 Partes de Agua destilada

2 Partes de Gomina extra fuerte.

½ de jabón Fairy concentrado.

Esperamos que lo paséis en grande… ¡hasta la próxima!